Muchos padres pensarán que es bueno que sus hijos hagan cosas malas.
Así que en la vida, algunos padres suelen utilizar palos para educar a sus hijos, intencionada o no, porque sus hijos son traviesos. Incluso en la vida diaria, los niños deliberadamente les "arrojan agua fría" para educar, atacar, ridiculizar y estar en desacuerdo con sus hijos.
De hecho, este tipo de "educación de percusión" no solo hará que los niños pierdan confianza en sí mismos, sino que también afectará su crecimiento futuro. Aunque ésta es la forma en que los padres creen que aman a sus hijos, es una forma muy dolorosa de educarlos.